sábado, 27 de diciembre de 2008

WOW, se terminó la aventura.

Dos meses, esto es lo que ha durado mi suscripción al World of Warcraft.

El juego, durante las dos últimas semanas, se me ha ido haciendo cada día más monótono. Las misiones cada vez más repetitivas y los largos paseos recorriendo el mundo de una punta a otra para completar misiones más aburridos a cada momento.

Económicamente no creo que los 70 euros que me habré gastado, aprox., durante este periodo entre el juego y las dos expansiones, más el mes de suscripción que he pagado, estén mal empleados ya que en un principio disfruté con el juego, y me enganchó. Un juego recién sacado al mercado normalmente cuesta unos 50€ y suelo tardar mucho menos tiempo en terminarlo que lo que he pasado jugando al WOW.

Esto también es un primer paso para comenzar a aplicar lo que comentaba en mi anterior texto sobre cosas pendientes para hacer el año que entra. Los últimos dos meses cada vez que tenía un ratillo era para jugar al WOW, siguiendo el pensamiento de que si pagaba una suscripción, no me iba a poner a jugar a otros juegos.

Mi personaje ha sido enterrado habiendo llegado a nivel 43, descanse en paz.

A ver con qué es lo siguiente que me engancho...
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